Por mangueras subterráneas contrabandistas traían combustible desde El Capulí, vereda de Tulcán, Ecuador, a cercanías de Rumichaca, en donde se llenaban canecas de gasolina para luego ser transportadas en caballo hasta Ipiales.
La nueva modalidad de contrabando fue puesta al descubierto por agentes de la Unidad Investigativa de Delitos Energéticos e Hidrocarburíferos, Uideh de Ecuador.
Según agentes de la Uideh, en El Capulí se encontraron seis tanques para almacenamiento de combustible, 30 canecas, 30 metros de manguera y una bomba de succión en cercanías de una casa.
La vivienda estaba habitada por la familia de Segundo Lazo, proveniente del municipio de Potosí, quien hace seis meses había arrendado la finca para sembrar papa y otros productos propios de la región.
“No tengo nada que ver con el contrabando de combustible, solo alquilé esta finca para traer a mi esposa y a mis dos hijos para buscar otras alternativas de vida en este país. Desconocía que en los alrededores de esta finca se haya escondido combustible”, sostuvo Lazo.
El agricultor colombiano indicó que la casa pertenecía a Gloria Tulcanaza, con quien había firmado el contrato de arrendamiento, sin dar más declaraciones.
Los uniformados de de la Uideh indicaron que para el operativo, que estaba planeado desde hace varios días, se tuvo que solicitar el apoyo a las autoridades de Tulcán para poder llevar hasta el lugar una retroexcavadora, puesto que de acuerdo con la información había un tanque de almacenamiento de combustible.
Señalaron, además, que al parecer la información se filtró y los contrabandistas tuvieron tiempo de desocupar los tanques de almacenamiento y las canecas.
Continuarán operativos
Según el director regional de Hidrocarburos, César Bravo, por la frontera norte se han fugado alrededor de 500 mil galones de combustible hacia Ipiales y el resto de municipios de la antigua provincia de Obando, los cuales también vienen desde el interior del Ecuador.
Dijo que luego de que se capture a los contrabandistas se los presentará a los medios de comunicación para que los habitantes de la frontera conozcan a las personas que perjudican los intereses económicos de las distribuidoras de combustible.


Al momento se entregan 7 500 fichas anuales para un consumo de 10 mil 800 cilindros mensuales pero faltaría por ingresar alrededor de mil 700 familias más para su verificación.
Haga click aquí para escuchar la señal en tiempo real

